A tu lado
El niño que habita en mi descubrió que ya era un hombre y,
El hombre, descubrió que aun seguía siendo niño.
A tu lado
Las horas se desplazan a velocidades supersónicas
Mi cuerpo adicciona tu cuerpo, mi virilidad se desborda a entre mil revoluciones.
A tu lado
El mundo se detiene –paradójicamente – y entiendo el infierno edénico del que soy cautivo;
Alas de mariposa se mecen pausadamente frente a mi rostro que,
Cuasi-Incrédulo ahora medita la teoría del caos y postula:
Esta tormenta de pasiones desatada por el movimiento de nuestros parpados al mirarnos;
Al otro lado del corazón.
A tu lado
Mi voluntad florece y,
Un jardín de luces de neón puebla mi cerebro atropellado.
A tu lado
Me quiero comer el mundo,
Ya no soy ateo, no tanto…creo en ti;
En el amor que me das,
En el amor que te doy,
En el amor que compartimos.
A tu lado
Escribo – hilvano – versos embrollados,
Medito en silencio mi desventaja;
Tu dulce voz,
Tu madurez exagerada,
Tu inteligencia atroz,
Tu perfume,
Y simplemente…comprendo…
A tu lado…
Soy feliz
Luis Enrique Ascencio Lòpez, amigo entrañable del Pre-universitario; radioquìmico de formaciòn, y con un muy buen gusto por la poesìa escribiò estos versos. Que bueno poder compartirlo aquì, en la Nòmina. Salud Kikito...
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